¿Por qué se produce el acné hormonal?
El acné hormonal es una de las formas más persistentes y frustrantes del acné, afectando tanto a adolescentes como a adultos. A diferencia de otros tipos de acné, su origen está vinculado a fluctuaciones hormonales que estimulan la producción excesiva de sebo, lo que genera la obstrucción de los poros y la proliferación de bacterias en la piel. Este tipo de acné suele aparecer en áreas específicas como el mentón, la mandíbula y la parte inferior de las mejillas, aunque también puede afectar la espalda y el pecho.
El acné hormonal puede ser difícil de tratar con productos convencionales, ya que su causa subyacente no es solo la acumulación de grasa o suciedad en la piel, sino un desequilibrio en el funcionamiento interno del cuerpo. Debido a esto, es fundamental adoptar un enfoque integral que incluya tratamientos tópicos, cambios en la dieta y, en algunos casos, medicamentos orales.

2. ¿Qué es el acné hormonal?
El acné hormonal es un trastorno cutáneo causado por desequilibrios en los niveles de hormonas, en particular los andrógenos (como la testosterona). Estas hormonas desempeñan un papel clave en la producción de sebo, el cual, en exceso, obstruye los poros y crea un entorno ideal para la proliferación de la bacteria Cutibacterium acnes, desencadenando inflamación y formación de lesiones.
A diferencia de otros tipos de acné, el acné hormonal tiende a presentarse en brotes cíclicos, es decir, aparece en determinados momentos del mes, generalmente en relación con los cambios hormonales. En mujeres, suele empeorar durante la menstruación, el embarazo o la menopausia. En hombres, puede estar vinculado a niveles elevados de testosterona, especialmente en la adolescencia.
Este tipo de acné no solo afecta la apariencia de la piel, sino que también puede impactar la autoestima y la calidad de vida de quienes lo padecen. Por ello, es fundamental entender su origen para elegir el tratamiento más adecuado.
3. Causas del acné hormonal
Desequilibrios hormonales
Los cambios hormonales son la causa principal del acné hormonal. Durante la adolescencia, el cuerpo experimenta un aumento significativo en la producción de andrógenos, lo que provoca una mayor actividad en las glándulas sebáceas. Sin embargo, este problema no solo afecta a los adolescentes, sino también a los adultos, especialmente a las mujeres que atraviesan períodos como el embarazo, el síndrome de ovario poliquístico (SOP) o la menopausia.
Cuando los niveles de andrógenos son elevados, las glándulas sebáceas producen más grasa de la necesaria. Este exceso de sebo se combina con células muertas y bacterias, formando un ambiente propicio para el desarrollo del acné inflamatorio.
Resistencia a la insulina y dieta
Se ha demostrado que el consumo excesivo de alimentos con alto índice glucémico, como los azúcares refinados y los carbohidratos procesados, puede aumentar los niveles de insulina en el cuerpo. La insulina estimula la producción de andrógenos, lo que a su vez incrementa la producción de sebo y empeora el acné hormonal.
Reducir el consumo de azúcar y optar por una dieta basada en alimentos ricos en fibra, proteínas magras y grasas saludables puede ayudar a controlar los niveles de insulina y mejorar la condición de la piel.
Estrés y cortisol
El estrés es otro factor que puede agravar el acné hormonal. Cuando estamos bajo estrés, nuestro cuerpo libera cortisol, una hormona que puede estimular la producción de sebo y aumentar la inflamación cutánea. Además, el estrés prolongado altera el equilibrio hormonal, lo que puede desencadenar brotes más intensos y persistentes.
Practicar técnicas de relajación como la meditación, el yoga o la respiración profunda puede ayudar a reducir los niveles de cortisol y, en consecuencia, mejorar la salud de la piel.
4. Tipos de acné relacionados con desajustes hormonales
Acné nodular
El acné nodular es una forma severa de acné que se caracteriza por la presencia de nódulos grandes, duros y dolorosos debajo de la piel. Estos nódulos pueden tardar semanas en sanar y, en muchos casos, dejan cicatrices permanentes.
Acné conglobata
El acné conglobata es una de las formas más graves de acné, caracterizada por lesiones nodulares y quísticas inflamatorias que pueden formar abscesos, trayectos fistulosos y cicatrices severas. Esta condición requiere tratamiento médico especializado, ya que puede generar daños irreversibles en la piel.
Acné con riesgo de cicatrización permanente
Cualquier tipo de acné severo que no se trate adecuadamente puede dejar cicatrices profundas en la piel. La prevención y el tratamiento temprano son esenciales para evitar marcas permanentes y mejorar la apariencia general de la piel.
5. Síntomas y diagnóstico
El acné hormonal presenta una serie de síntomas específicos que lo diferencian de otros tipos de acné. A menudo, las personas que lo padecen experimentan brotes recurrentes en las mismas zonas, especialmente en la línea de la mandíbula, el mentón y las mejillas. Estas áreas son particularmente sensibles a los cambios hormonales, ya que contienen una alta concentración de glándulas sebáceas que responden a la estimulación de los andrógenos.
Otro síntoma característico es la aparición de lesiones profundas y dolorosas, como quistes y nódulos, que pueden tardar semanas en resolverse. A diferencia de los puntos negros o espinillas superficiales, estas lesiones inflamatorias suelen ser más resistentes a los tratamientos convencionales y tienen un mayor riesgo de dejar cicatrices permanentes.
Las personas con acné hormonal también pueden notar exceso de grasa en la piel, incluso después de realizar una limpieza facial adecuada. Esto se debe a la sobreproducción de sebo inducida por los desequilibrios hormonales, lo que crea un ambiente propicio para la proliferación de bacterias y la obstrucción de los poros.
Otro indicio importante es el empeoramiento de los brotes en momentos específicos, como antes del período menstrual en mujeres. Los niveles de estrógeno y progesterona fluctúan durante el ciclo menstrual, lo que puede provocar un aumento en la producción de sebo y la inflamación de la piel. En hombres, el acné hormonal puede estar relacionado con niveles elevados de testosterona, lo que estimula una mayor actividad de las glándulas sebáceas.
Para confirmar si el acné es de origen hormonal, es fundamental acudir a un dermatólogo. El diagnóstico se basa en una evaluación clínica detallada, en la que el especialista analizará el tipo de lesiones, su ubicación y la recurrencia de los brotes. En algunos casos, se pueden solicitar análisis de sangre para medir los niveles hormonales, especialmente en personas con síntomas de síndrome de ovario poliquístico (SOP) o resistencia a la insulina, que son condiciones frecuentemente asociadas con el acné hormonal.
6. Tratamientos para el acné hormonal
El tratamiento del acné hormonal debe abordarse de manera integral, combinando opciones tópicas y orales según la gravedad del caso. Además, adoptar hábitos saludables y controlar los factores desencadenantes puede contribuir significativamente a mejorar la condición de la piel.
Tratamientos tópicos
Los tratamientos tópicos son una de las primeras líneas de defensa contra el acné hormonal. Los productos que contienen retinoides, peróxido de benzoilo y ácido salicílico son ampliamente utilizados para reducir la obstrucción de los poros, eliminar células muertas y controlar la producción de sebo.
- Los retinoides tópicos, derivados de la vitamina A, ayudan a acelerar la renovación celular, evitando la acumulación de células muertas en la superficie de la piel. Esto reduce la formación de comedones (puntos negros y blancos) y mejora la textura cutánea con el uso continuo.
- El peróxido de benzoilo es un agente antibacteriano que combate directamente la proliferación de Cutibacterium acnes, la bacteria responsable de la inflamación en el acné. También tiene propiedades exfoliantes y secantes que reducen la presencia de sebo en la piel.
- El ácido salicílico es un beta hidroxiácido que penetra profundamente en los poros, disolviendo el exceso de grasa y las impurezas acumuladas. Su acción queratolítica ayuda a destapar los poros y prevenir la formación de nuevos brotes.
Estos tratamientos son efectivos en casos de acné leve a moderado, pero pueden necesitar complementarse con terapias sistémicas en casos más severos.
Tratamientos orales
Cuando el acné hormonal no responde adecuadamente a los tratamientos tópicos, el dermatólogo puede recomendar opciones sistémicas que actúan desde el interior del organismo para controlar la producción de sebo y la inflamación.
- Anticonceptivos hormonales: Son una opción eficaz para regular los niveles de andrógenos en mujeres. Al equilibrar las hormonas sexuales femeninas, los anticonceptivos pueden reducir la producción de sebo y mejorar significativamente el acné hormonal. No todos los anticonceptivos tienen este efecto, por lo que es importante consultar con un especialista para elegir la opción más adecuada.
- Antibióticos orales: Medicamentos como la doxiciclina y la minociclina se utilizan para reducir la inflamación y el crecimiento bacteriano en la piel. Su uso debe ser supervisado por un médico, ya que el uso prolongado puede generar resistencia bacteriana.
- Isotretinoína: Es un tratamiento altamente efectivo para casos de acné nodular o conglobata severo. Actúa disminuyendo el tamaño de las glándulas sebáceas y reduciendo drásticamente la producción de sebo. Sin embargo, debido a sus efectos secundarios potenciales, solo se prescribe bajo estricta supervisión médica y con seguimiento continuo.
El tratamiento adecuado dependerá de la severidad del acné y de las necesidades individuales de cada paciente.

7. Crema Día Antiacné de Trioximed
La Crema Día Antiacné de Trioximed ha sido formulada específicamente para combatir los efectos del acné hormonal, proporcionando un enfoque multifuncional que no solo trata las lesiones activas, sino que también previene su empeoramiento.
Entre sus principales beneficios se encuentran:
- Reducción de la producción de sebo: Su fórmula está diseñada para regular el exceso de grasa en la piel, lo que ayuda a minimizar la obstrucción de los poros y la formación de nuevos brotes.
- Efecto matificante y protección contra agresores externos: Además de controlar la oleosidad, esta crema protege la piel contra la radiación UVA/UVB y la luz azul, factores que pueden contribuir a la inflamación y el daño cutáneo.
- Acción antiinflamatoria: Contrarresta la inflamación provocada por agentes externos y factores hormonales, evitando que las lesiones existentes se agraven a lo largo del día.
Esta crema es una excelente opción para quienes buscan un tratamiento diario que combine control del acné y protección contra el daño ambiental.
8. Gelcupro 10 mg
El Gelcupro 10 mg es un medicamento utilizado en casos de acné inflamatorio moderado a severo. Su mecanismo de acción está dirigido a reducir la inflamación, el enrojecimiento y la proliferación de bacterias en la piel.
Este tratamiento es especialmente útil para quienes presentan pústulas y pápulas inflamadas, ya que su acción antibacteriana y antiinflamatoria ayuda a mejorar el aspecto de la piel en poco tiempo. Sin embargo, al ser un medicamento con indicaciones específicas, su uso debe estar supervisado por un especialista para evitar efectos secundarios no deseados.
9. Faclynel 20 mg
El Faclynel 20 mg es un medicamento utilizado en el tratamiento del acné nódulo-quístico severo, una de las formas más agresivas del acné. Debido a su potencia y posibles efectos secundarios, solo debe utilizarse bajo supervisión médica y siguiendo estrictamente las indicaciones del dermatólogo.
Este tratamiento actúa reduciendo el tamaño de las glándulas sebáceas y la producción de sebo, lo que disminuye la formación de nuevas lesiones. También ayuda a prevenir la aparición de cicatrices, ya que reduce la inflamación profunda en la piel.
10. Prevención del acné hormonal
Si bien el acné hormonal puede ser difícil de evitar por completo, adoptar ciertos hábitos puede ayudar a reducir su aparición y mejorar la salud de la piel:
- Mantener una limpieza facial adecuada: Usar productos suaves y no comedogénicos para evitar la acumulación de grasa y residuos en la piel.
- Aplicar protector solar diariamente: La exposición al sol puede empeorar las manchas y la inflamación del acné, por lo que es fundamental proteger la piel con un protector solar adecuado.
- Controlar el estrés: Practicar técnicas de relajación como meditación, yoga o ejercicio físico puede ayudar a equilibrar los niveles hormonales y reducir los brotes de acné.


